martes, 5 de julio de 2011

Buscando una identidad

Por momentos parece un equipo con una idea futbolística bien definida, por otros parece no encontrar el rumbo. Estas sensaciones produce la selección Argentina, contradictoria en su juego por donde se lo mire.

Cuando Sergio Batista agarró el mando del equipo se preveía que tendría una idea definida. "Quiero que juguemos como el Barcelona", dijo Batista apenas fue nombrado DT oficial, el 2 de noviembre de 2010. Parece que la idea se le escurrió de las manos.

Un debut auspicioso ante el campeón Mundial pareció mostrar un nuevo y prometedor comienzo. Pero todo fue una ilusión. El equipo no mantuvo nunca una línea de juego, y las actuaciones fueron decreciendo con el trascurrir del tiempo.

Si nos remontamos al debut en la Copa América se denota todo lo antes mencionado. Un marco excepcional en el estadio Ciudad de la Plata prometía una actuación acorde a lo que se esperaba, pero ni siquiera estuvo cerca de las expectativas. Fue 1 a 1 frente a la débil Bolivia y la alarma empezó a sonar.

Posesión del balón, es lo que pretende su técnico. Pero, ¿de qué sirve tener la pelota en casi todo el partido si no saben como hacerla valer? Ese parece el problema principal. Los jugadores entienden lo que quiere su entrenador, pero no saben plasmarlo en su totalidad en la cancha.

Más llamativo es el bajo nivel del equipo cuando pensamos que entre su plantel se encuentra el mejor jugador del mundo, aquel que ganó todo en el Barcelona. Lionel Messi.

Todo parece girar en torno a él, que necesita demostrar lo que ya dejó claro en su club. Quiere ser el mejor en su selección. Pero en el afán por ser la llave del equipo falla en la posición donde juega.

Batista ya lo dijo, quiere que agarre la pelota en los últimos 30 metros de la cancha. Pero, ¿qué pasa cuando la pelota no le llega como debería? Lo que sucede es que él baja, mucho más de lo que debería, llegando casi a la mitad de la cancha. Esto provoca que pierda potencia, que tenga que eludir a 6 rivales y no a 3 para quedar mano a mano con el arquero. Es un error táctico, pero la solución tiene llegar desde el banco. Si la pelota no le llega, Messi no va a tener otra opción que bajar hasta encontrarla.

Parecen datos menores, pero si los sumamos forman un compendio de errores clave, que hacen las limitaciones de un equipo, en este caso de Argentina. Se pueden resolver, hay que ver si están capacitados para hacerlo...